Salou recupera su idilio con la gran pantalla de la mano del Cineclub Miramar
El periodista Jordi Sardiña lidera un proyecto que revive el espíritu de la mítica sala desaparecida en los años 90, apostando por el cine de autor y el debate comunitario.
El 20 de septiembre de 1998, el cine de la calle València proyectó su última película: Godzilla. Tras décadas de oscuridad, aquel vacío cultural que dejó el cierre del antiguo Cine Miramar ha comenzado a llenarse. El responsable de este renacimiento es Jordi Sardiña (Amposta, 1976), un periodista que, tras pasar 25 años fuera de casa, ha cumplido la promesa de devolver a Salou la "esencia de pueblo" a través del séptimo arte.
El Cineclub Miramar inició su andadura en abril de 2025, rescatando una forma de consumo cinematográfico que parecía perdida en la era de las plataformas digitales. Sardiña, cuya pasión se forjó entre los muros de la sala original viendo clásicos como El imperio contraataca o Alien, ha diseñado una iniciativa que huye del consumo individualista para centrarse en el "acto colectivo de la comunidad".
Un punto de encuentro cultural
Ubicado en la Sala Costa Daurada, el cineclub convoca a sus seguidores al menos una vez al mes para proyectar joyas del cine independiente, de autor y propuestas alternativas. Sin embargo, la oferta no termina cuando aparecen los créditos. "Un cineclub no es solo ir a ver la película e irse a casa; es un punto de encuentro y reunión donde empaparse de cultura", explican desde la organización. Tras cada sesión, se organiza un cinefórum, recuperando el hábito de convertir el cine en un tema de conversación vecinal.
El proyecto ya cuenta con una base sólida de entre 30 y 40 socios, mayoritariamente de perfil sénior, aunque el objetivo es seguir creciendo y recuperar el hábito cinematográfico entre todas las franjas de edad tras años de ausencia de salas en el municipio. La acogida por parte de los residentes ha sido unánime: "¡Qué bien volver a ver cine en Salou!", es la frase más repetida entre los asistentes.
Futuro y expansión
Lejos de conformarse con el éxito inicial de estos primeros seis meses, el Cineclub Miramar ya mira hacia el futuro. Entre sus planes inmediatos destaca la intención de "ganar músculo cineclubista", para lo cual se encuentran en conversaciones con la Acadèmia del Cinema en Català. El objetivo es integrarse en el Cicle Gaudí, lo que permitiría ampliar y consolidar la oferta de cine catalán de calidad en la localidad.
Con esta iniciativa, Salou no solo recupera una cartelera, sino que sana una "espinita clavada" para muchos salouenses que recordaban con nostalgia aquella antigua pantalla junto a la vía del tren, donde el paso de los convoyes era parte del encanto de la función.